Síntomas de un ictus (ACV): cuándo llamar a urgencias y el test FAST
Cara torcida, debilidad en un brazo o dificultad para hablar de forma repentina: es momento de llamar a urgencias. Aprende el test FAST, las señales que la gente pasa por alto y qué hacer en los primeros minutos.
Llama de inmediato al número de emergencias si una persona presenta de forma repentina la cara torcida, debilidad en un brazo o dificultad para hablar. Estas son las tres señales de alarma más frecuentes de un ictus (también llamado ACV o derrame cerebral) y, juntas, exigen una llamada urgente sin perder ni un minuto: marca el 112 en España y gran parte de Latinoamérica. Venezuela 112 (usuario digitel) o 911. México 911. Un ictus ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre a una parte del cerebro, y las neuronas empiezan a morir en cuestión de minutos, así que cuanto antes empiece el tratamiento, más cerebro y más funciones se pueden salvar.
Un ictus es una verdadera emergencia médica, no algo para "esperar a ver qué pasa". Sin embargo, la mayoría de las personas no sabe reconocer todas las señales de alarma, y muchas pierden un tiempo valiosísimo llamando a un familiar, tumbándose a descansar o conduciendo hasta el centro de salud. Esta guía te explica exactamente qué observar, el sencillo test FAST que puedes hacer en segundos y los pasos que de verdad marcan la diferencia en esos primeros minutos críticos.
Qué es un ictus y por qué cada minuto cuenta
Un ictus ocurre cuando el riego sanguíneo de una parte del cerebro se bloquea de repente (ictus isquémico) o cuando se rompe un vaso sanguíneo dentro del cerebro (ictus hemorrágico). Sin sangre rica en oxígeno, el tejido cerebral empieza a dañarse casi de inmediato; por eso en neurología se repite la frase "tiempo es cerebro".
El ictus es uno de los problemas de salud más frecuentes y graves del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2021 se registraron 11,9 millones de nuevos casos de ictus en el mundo, lo que lo convierte en la tercera causa de muerte y discapacidad a nivel global, y la OMS estima que 1 de cada 4 adultos sufrirá un ictus a lo largo de su vida ([OMS](https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/stroke)). Solo en España, cerca de 120.000 personas sufren un ictus cada año, y es la primera causa de discapacidad adquirida en adultos.
El motivo por el que la rapidez importa tanto es biológico. Los tratamientos de emergencia más eficaces —los medicamentos que disuelven el coágulo y la extracción mecánica del mismo— funcionan mejor cuando se inician en las primeras horas desde la aparición de los síntomas. Cuando se detectan las señales de alarma, hay que trasladar a la persona al hospital cuanto antes, porque una actuación rápida puede reducir de forma notable la gravedad de las secuelas. Cada minuto de retraso significa más neuronas perdidas.
El test FAST: cómo reconocer un ictus en segundos
La forma más rápida de reconocer un ictus es el test FAST, una comprobación de cuatro pasos que puedes hacerte a ti mismo o a otra persona en menos de un minuto. Cada letra señala una señal de alarma frecuente:
- F — Face (cara). Pídele que sonría. ¿Se le tuerce un lado de la cara o lo nota dormido? ¿La sonrisa es asimétrica?
- A — Arms (brazos). Pídele que levante los dos brazos. ¿Uno cae o lo siente sin fuerza?
- S — Speech (habla). Pídele que repita una frase sencilla. ¿Arrastra las palabras, dice cosas raras o no se le entiende?
- T — Time (tiempo). Si aparece cualquiera de estas señales, es momento de llamar de inmediato a urgencias. Apunta la hora a la que empezaron los síntomas: el equipo médico la necesitará.
Muchas sociedades científicas usan hoy una versión ampliada llamada BE FAST, que añade dos señales tempranas fáciles de pasar por alto:
- B — Balance (equilibrio). Pérdida repentina de equilibrio, mareo intenso o dificultad para caminar.
- E — Eyes (ojos). Pérdida brusca de visión en uno o ambos ojos, o visión doble.
No necesitas estar seguro de que es un ictus. Si aparece aunque sea una sola de estas señales de forma repentina, trátalo como una emergencia. Los equipos de urgencias prefieren mil veces valorar una falsa alarma que perder la ventana para tratar un ictus real.
Señales de alarma fáciles de pasar por alto
Un dolor de cabeza súbito y muy intenso, "como nunca antes" y sin causa aparente, puede indicar un ictus hemorrágico. La confusión repentina, la dificultad para entender lo que dicen los demás o el entumecimiento de un lado del cuerpo también son señales de alerta. En las mujeres, en particular, el ictus puede presentarse con síntomas menos típicos —debilidad general repentina, desorientación, náuseas o hipo junto con malestar en el pecho—, y esa es una de las razones por las que a veces se reconoce más tarde.
Una advertencia especial: los accidentes isquémicos transitorios (AIT), a veces llamados "miniictus", provocan los mismos síntomas pero desaparecen en minutos o en un par de horas. Como se pasan solos, muchas personas los ignoran, pero un AIT es un aviso serio de que un ictus mayor puede llegar pronto. Quien sufra uno debe buscar valoración médica urgente el mismo día, aunque después se encuentre perfectamente. En este tipo de dudas, una [consulta de telemedicina](https://aliviaq.com/services) puede ayudarte a decidir con qué rapidez acudir a atención presencial y a organizar las pruebas de seguimiento.
Qué hacer —y qué no hacer— mientras llega la ayuda
Si sospechas un ictus, lo más importante es llamar de inmediato al número de emergencias y decir la palabra "ictus". Esa palabra activa el "Código Ictus", un protocolo de prioridad que moviliza al equipo adecuado.
Sí debes:
- Llamar a urgencias (112 / 911) de inmediato y decir con claridad que sospechas un ictus.Protección Civil al 0800-7248451 o marca el 112 si eres usuario de Digitel.
- Anotar la hora exacta en que empezaron los síntomas: las opciones de tratamiento dependen de ello.
- Mantener a la persona tranquila, sentada o tumbada con la cabeza ligeramente elevada.
- Quedarte a su lado y vigilar su respiración hasta que llegue la ayuda.
- Aflojarle la ropa ajustada y mantener despejadas las vías respiratorias.
No debes:
- No trasladar tú mismo a la persona al hospital salvo que no exista ninguna otra opción. La ambulancia puede iniciar la valoración y avisar al hospital por el camino, activando el Código Ictus antes de llegar.
- No darle comida, bebida ni medicamentos, incluida la aspirina. Un ictus puede afectar a la capacidad de tragar, y la aspirina es peligrosa si el ictus es hemorrágico.
- No esperar "a ver si se pasa". Unos síntomas que mejoran pueden ser un AIT que igualmente necesita atención urgente.
La información cambia el desenlace de verdad. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., en una encuesta nacional solo el 38 % de las personas conocía todas las señales de alarma del ictus y sabía que había que llamar a urgencias ([CDC](https://www.cdc.gov/stroke/about/index.html)). Conocer el FAST te sitúa por delante de la mayoría.
¿Puede ayudar la telemedicina en un ictus?
La telemedicina no puede tratar un ictus en curso: ante la sospecha, siempre es una emergencia presencial que requiere ambulancia y atención hospitalaria. La videoconsulta no tiene ningún papel en la emergencia en sí, y ninguna herramienta online debería retrasar jamás esa llamada a urgencias.
Donde la atención a distancia sí ayuda es antes o después de la emergencia. Antes de una crisis, como medicina preventiva para ayudar a evitar el evento. Una videoconsulta es una forma excelente de valorar y controlar tus factores de riesgo —la hipertensión, la fibrilación auricular, la diabetes, el colesterol alto y el tabaco son los principales, y casi todos se pueden controlar—. Después de un ictus, la telemedicina facilita el seguimiento de la rehabilitación, la revisión de la medicación y el control de la tensión desde casa. Si quieres adelantarte y controlar tu riesgo, puedes [reservar una cita](https://aliviaq.com/book) o [encontrar un especialista](https://aliviaq.com/doctors) en medicina interna o cardiología.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si es un ictus o solo una migraña? Ambos pueden causar cambios en la visión y dolor de cabeza, pero los síntomas del ictus aparecen de forma repentina y suelen incluir debilidad en un lado del cuerpo, cara torcida o dificultad para hablar. Los síntomas de la migraña normalmente se instauran poco a poco a lo largo de varios minutos y suelen ser conocidos por la persona. Ante la duda, trata la debilidad súbita o los problemas para hablar como un ictus y llama a urgencias: siempre es más seguro que te valoren.
¿A qué número debo llamar si sospecho un ictus? Llama de inmediato al número de emergencias de tu país: el 112 en España y gran parte de Latinoamérica y Europa. En Venezuela 112 o 911. Protección Civil al 0800-7248451 o marca el 112 si eres usuario de Digitel. Di con claridad que sospechas un ictus para que el operador movilice al equipo adecuado y avise al hospital de destino.
Si los síntomas desaparecen solos, ¿aún necesito ir al médico? Sí, con urgencia. Unos síntomas que se resuelven en minutos u horas pueden haber sido un accidente isquémico transitorio (AIT), una señal de alarma potente de que un ictus mayor podría producirse en los días siguientes. Busca valoración médica el mismo día, aunque te sientas totalmente recuperado.
---
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica. Si tienes dudas sobre tu salud, consulta con un profesional sanitario cualificado.
Médico General con amplia experiencia en telemedicina. Colaborador habitual del blog de salud de AliviaQ, comprometido con la divulgación médica rigurosa y accesible.

